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¿Cuándo es el Día de Muertos en México?

hace 13 minutos
4 min de lectura

Foto: Gobierno de La Piedad 2024-2027


El aroma a copal, el color vibrante de la flor de cempasúchil y el sabor inconfundible del pan recién horneado anuncian una de las temporadas más mágicas del año. Declarado Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO, el Día de Muertos no es un día de luto, sino un puente de amor y memoria donde la vida y la muerte se reencuentran frente a una ofrenda.


Aunque los días oficiales y más conocidos son el 1 y 2 de noviembre, la tradición marca que el portal entre ambos mundos se abre desde finales de octubre. Cada fecha tiene un propósito específico para recibir a distintas almas en orden:


  • 27 de octubre: Dedicado a las almas de las mascotas que nos acompañaron en vida y formaron parte de la familia.

  • 28 de octubre: Se enciende una vela por quienes fallecieron de manera trágica, repentina o en accidentes.

  • 29 de octubre: Reservado para las ánimas solas o aquellas personas que murieron en el olvido.

  • 30 y 31 de octubre: Destinado a los niños que murieron sin ser bautizados o a los pequeños que no llegaron a nacer.

  • 1 de noviembre: Conocido como el Día de Todos los Santos, es el momento en que llegan las almas de los niños ("los angelitos").

  • 2 de noviembre: Día de los Fieles Difuntos, la fecha principal en la que nos visitan las almas de los adultos.


¿Qué significado tiene el Día de Muertos en la cultura mexicana?



El Día de Muertos nace del sincretismo entre las cosmovisiones prehispánicas y la religión católica traída por los españoles. Para culturas como la mexica, la muerte no era el final, sino el inicio de un viaje hacia el Mictlán (el inframundo), gobernado por Mictlantecuhtli y Mictecacíhuatl.


Lejos de temerle a la muerte, esta festividad celebra el retorno transitorio de los seres queridos. El significado central radica en vencer al olvido: mientras alguien sea recordado y su foto permanezca en el altar, su esencia sigue viva entre nosotros.


¿Cómo adornar un altar de muertos paso a paso?



Para montar una ofrenda atractiva y respetuosa con la tradición, lo primero es elegir su estructura y seguir un orden de colocación de arriba hacia abajo:


  1. Elige el número de niveles: Puedes armar un altar de 2 niveles (cielo y tierra), 3 niveles (cielo, tierra e inframundo) o el tradicional de 7 niveles, que representa los escalones que el alma debe atravesar para llegar al descanso eterno.

  2. Viste la estructura: Cubre las mesas o cajas con manteles blancos o negros y coloca el papel picado en los bordes de cada escalón, alternando colores como el morado (luto católico) y el naranja (luto prehispánico).

  3. Coloca el arco de bienvenida: En el nivel más alto, instala un arco hecho con carrizo y flores de cempasúchil, el cual simboliza la puerta de entrada al mundo de los vivos.

  4. Ubica las imágenes principales: Pon las fotografías de tus seres queridos en la parte superior o central, junto a imágenes religiosas o santos de devoción familiar.

  5. Distribuye los alimentos y objetos: En los niveles medios e inferiores, acomoda los platillos favoritos del difunto, las bebidas, el pan, la fruta de temporada y los objetos personales que usaba en vida.

  6. Traza el camino de luz y flor: Desde la puerta principal de tu casa hasta la base del altar, haz un sendero con pétalos de cempasúchil y coloca veladoras a los lados para que el alma no pierda el rumbo.


¿Qué elementos no pueden faltar en tu ofrenda y qué significan?



Un altar completo reúne los cuatro elementos de la naturaleza (agua, tierra, viento y fuego) a través de objetos llenos de simbolismo:


  • Flor de cempasúchil: Sus pétalos amarillos representan la fuerza del sol y su intenso aroma guía a las almas hasta su hogar.

  • Veladoras y cirios: Simbolizan el elemento fuego; son la luz, la fe y la esperanza que alumbran el camino de regreso.

  • Agua pura: Mitiga la sed de los espíritus tras su largo recorrido desde el más allá y representa la pureza del alma.

  • Sal: Elemento de purificación que evita que el cuerpo espiritual se corrompa durante su visita al mundo de los vivos.

  • Copal e incienso: Su humo aromático limpia el hogar de energías negativas y eleva las oraciones hacia el cielo.

  • Pan de muerto: Su forma circular representa el ciclo de la vida y la muerte, mientras que las tiras superiores simulan los huesos y el centro una lágrima derramada.

  • Papel picado: Representa el aire; cuando se mueve suavemente, anuncia que las almas ya han llegado a la ofrenda.

  • Calaveritas de azúcar: Recuerdan que la muerte siempre está presente y que puede ser dulce, alegre y colorida.


¿Por qué la Catrina y las calaveritas literarias son íconos de esta fiesta?



Más allá del altar, el Día de Muertos se vive con humor e ingenio. La Catrina, creada originalmente por el grabador José Guadalupe Posada como "La Calavera Garbancera" y bautizada después por el muralista Diego Rivera, nació como una sátira social para recordar que, ante la muerte, todos somos iguales sin importar la riqueza o la clase social.


Del mismo modo, las calaveritas literarias son versos rimados y pícaros donde se bromea con amigos, familiares o figuras públicas sobre cómo "la Huesuda" se los lleva al panteón, demostrando esa capacidad única de reírse de la propia mortalidad.


¿Cuándo y cómo se debe retirar el altar de muertos?


La tradición indica que las almas se despiden la tarde del 2 de noviembre (o durante el 3 de noviembre). Ese día se apagan las últimas veladoras y se levanta la ofrenda. La comida y la fruta no se tiran: aunque según la creencia popular los alimentos ya perdieron su aroma y sabor porque los difuntos absorbieron su esencia espiritual, se comparten entre la familia y los vecinos como símbolo de unión y agradecimiento por un año más de recuerdos compartidos.


¿Ya tienes listo el rincón donde pondrás tu ofrenda este año? Comparte en los comentarios cuál era el platillo favorito de ese ser especial que hoy recuerdas con cariño.

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