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  • Foto del escritorOscar C

Un CEO alabó al empleado que vendió a su perro para poder volver a la oficina de tiempo completo



Con la llegada del trabajo a distancia, los discursos de los dueños de las empresas tienden a ser online en muchas de las ocasiones. Esto significa que pueden ser grabadas como un recuerdo permanente de cada uno de sus dichos.


Por ejemplo, está el caso de Andi Owen, CEO de una de las principales empresas de diseño de muebles y equipos de oficina del mundo, Miller Knoll, quien ante las preocupaciones de sus empleados por no obtener bonificación este año, les dijo a sus trabajadores que abandonaran la "ciudad de dar pena".


Ahora, el protagonista ha sido James Clark, CEO de Clearlink, quien en un discurso a sus trabajadores para motivarlos a volver a la oficina, dijo que había gente que podía estar un mes entero sin encender la computadora cuanto trabajaban desde casa, llegando a alabar la acción de uno de sus empleados (de la cual dijo enterarse en ese momento).


Los sacrificios para regresar al trabajo presencial


Clark tuvo una llamada con sus empleados de Clearlink, una empresa de marketing digital de Utah, donde retó a sus empleados a que trabajaran más que él, cosa que aseguró, nadie haría. En esta charla, que tenía el propósito de motivar a sus trabajadores a volver a la oficina, el CEO también desprestigió lo que muchos empleados hacían desde casa, mezclando también otros argumentos.


"Estoy totalmente de acuerdo con lo que estamos haciendo aquí en Clearlink, quiero que lo sepan y sientan", dijo Clark, pidiendo al mismo tiempo que hicieran sacrificios: ir a la oficina, "sangre sudor y lágrimas", trabajar duro, para luego volver a casa con la familia.


Su discurso incluso fue más allá, pues reveló que durante su discurso se enteró que uno de sus empleados había vendido al perro de su familia para poder adaptarse a la nueva situación de tener que ir a la oficina.


También mezcló un poco su mensaje, diciendo que la anécdota del perro le "rompía el corazón, como alguien que había estado a la cabeza del movimiento de humanización de las mascotas en otras empresas que había construido".


En específico Clarke se refería a PetIQ, una empresa que vende productos para el cuidado de mascotas y servicios veterinarios, donde pasó aproximadamente 10 años en el consejo, historia que le permitía mostrar los sacrificios que ve "positivos" que la gente haga por el bien de la empresa.


Las madres y el cuidado de los hijos


El CEO de Clearlink también abordó los retos que plantea el cuidado de niños, cuestionando la capacidad de las madres para "ofrecer un valor adecuado" tanto a la empresa como a sus hijos.


En su discurso Clarke dijo que las madres que mantienen a sus hijos son las más afectadas por pandemia, donde "muchas de ellas habían intentado atender a sus hijos y gestionar al mismo tiempo los exigentes horarios de trabajo, así como sus responsabilidades, que a pesar de hacerlo lo mejor posible, se podría decir que el camino no es justo ni para el empleador ni para los niños", afirmación que contradijo más tarde con palabras confusas.


Por si no fuera suficiente, el CEO también lanzó acusaciones a su personal, entre ellas que 30 empleados remotos dejaron de conectarse por completo, sospechando que algunos de sus desarrolladores habían estado ocupando puestos en otras empresas sin su conocimiento, y que los redactores de contenido debían usar la Inteligencia Artificial para aumentar la producción "normal" de 30 a 50 veces.


La charla fue originalmente grabada y publicada en Reddit y YouTube por los propios trabajadores, pero el video fue retirado de internet luego de que la compañía presentara una denuncia por derechos de autor, aunque han aparecido nuevas versiones del video.


El trabajo remoto, no tan permanente como parecía


Esta no ha sido la única comunicación controvertida de Clarke a sus empleados, pues en un correo a principios de abril notificó a sus empleados que todos los que vivieran a menos de 80 km de la sede de su empresa en Draper, Utah, tendrían que acudir a la oficina cuatro días a la semana, iniciando el 17 de abril.


Sin embargo, apenas unos meses antes la empresa había asegurado que no tenía planes para "obligar a nadie a trabajar en la nueva oficina", lo que derivó en que los empleados decidieran mudarse de la ciudad.


A pesar de esto, ahora la empresa justifica que los directivos consideran que es la "mejor decisión para garantizar el éxito a corto y largo plazo", incluso cuando muchos empleados fueron contratados con la condición de que su puesto de trabajo sería remoto permanentemente.

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