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El Sol tiene su tormenta solar geomagnética más fuerte desde 2005: estas son las posibles afectaciones, según la UNAM



El Sol lleva al menos 10 días en una etapa de máxima actividad, con varias tormentas geomagnéticas que pueden afectar a la Tierra en las siguientes horas y días.


Esto ha provocado que el Centro de Predicción del Clima Espacial (SWPC) de la NOAA, la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos, emitiera por primera vez desde 2005, una alerta de tormenta geomagnética severa, de categoría G4, advirtiendo también de sus posibles efectos para el planeta.


Tanto esta agencia como la UNAM indican que esto puede interrumpir las comunicaciones, la red eléctrica, navegación y operaciones de radio y satélites.


Las próximas tormentas solares


De acuerdo con la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), en las últimas 48 horas, con corte a las 9:48 a. m., hora del centro del país, se registraron cinco tormentas solares que emitieron eyecciones de masa coronal con dirección al planeta, que se esperan afecten a la Tierra entre la noche del 10 y 11 de mayo.


La NOAA coincide en este pronóstico, aunque indica que sus efectos se empezaron a registrar a partir del mediodía del viernes 10 de mayo, y podrán persistir hasta el domingo 12 de mayo de 2024, en caso de que se registren erupciones solares adicionales.



Además, la NOAA también indica que gracias a estas tormentas, se pueden desencadenar “espectaculares exhibiciones de auroras en la Tierra”, que en el caso de Estados Unidos, se pueden apreciar tan al sur como en el estado de Alabama, pero tan al norte como en California.


La radiación y las auroras boreales


Según la NASA, el Sol tiene su propia actividad, que puede, en el peor de los casos, dañar satélites y causar apagones en la Tierra, ya que no deja de arrojar gas y partículas al espacio, que están cargadas con electricidad.


Al llegar a la Tierra estas partículas chocan con la atmósfera, y en su mayoría “fluyen” sin problema alrededor del planeta, pero hay ocasiones en que estas logran traspasarla, provocando lo que conocemos como auroras boreales.



Algunas de estas explosiones envían toneladas de energía hacia el espacio a la velocidad de la luz, acompañadas de enormes erupciones solares, a las que se les denomina “eyecciones de masa coronal”, que emiten radiación adicional que puede dañar los aparatos, pero que también resulta peligrosa para los astronautas en el espacio.


La escala de las tormentas solares


Las tormentas solares geomagnéticas tienen una escala, conocida como la escala G, que se basa en el índice geomagnético Kp, que mide las fluctuaciones del campo magnético terrestre y que va de G1 a G5.


En las tormentas G1, clasificadas como menores, se pueden registrar efectos leves en las redes eléctricas, así como pequeñas fluctuaciones de energía y auroras visibles en altas latitudes.


Las G2, moderadas, pueden provocar auroras más extendidas, voltajes anómalos en los sistemas de energía y posibles efectos en los satélites que orbitan la Tierra.



Las G3, consideradas fuertes, pueden generar dificultades en el control de la red eléctrica, posibles impactos en la navegación por satélite y auroras visibles en latitudes más bajas de lo normal.


En el caso de las G4, que se consideran severas, como la de la alerta, pueden causar problemas más graves en los sistemas eléctricos, interrumpir la navegación por satélites y las comunicaciones, así como auroras visibles en zonas más bajas.


Además, están las extremas, en la categoría G5, que pueden provocar fallas en las redes de energía, daños extensos en los transformadores, interrupciones generalizadas en las comunicaciones, navegación por satélites y auroras visibles en latitudes aún más bajas.

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